¿Homosexual o heterosexual?: ¿discriminan acaso las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

Algunos de los lectores de Beforeplay.com han preguntado: “¿tengo más probabilidades de contraer una ETS si soy gay o lesbiana?” La respuesta: no importa cuál sea tu orientación sexual, sino cómo practicas tu sexualidad.

Al igual que la sexualidad, la orientación y la conducta sexuales abarcan una amplia gama de estilos de vida diferentes. Las  ETS tampoco afectan a un solo tipo de personas. Actualmente, toda persona que mantenga relaciones sexuales corre riesgo de contraer una ETS, independientemente de que sea heterosexual, homosexual, bisexual, transexual, que no esté seguro de su identidad sexual o que esté experimentando con su sexualidad. No obstante, hay determinadas conductas o prácticas sexuales que te exponen a un mayor riesgo.

Entonces, ¿qué práctica o conducta aumenta las probabilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual? Esto aplica a todas las personas:

  • Mantener muchas relaciones sexuales con diversas personas.
  • No usar protección durante el sexo oral, vaginal o anal.

Prácticamente cualquier situación que implique contacto entre genitales o entre los genitales y la boca u otro orificio del cuerpo puede conllevar un riesgo de transmisión de enfermedades. Existe una práctica en particular —el sexo anal— que conlleva un riesgo levemente mayor. Esto se debe a que el sexo anal puede provocar desgarros en el tejido circundante del ano debido a la falta de lubricación natural, lo cual hace que una persona sea más susceptible a las infecciones cuando hay intercambio de fluidos corporales. El empleo de preservativos y lubricantes contribuye a disminuir el riesgo.

A fin de protegerte mientras te diviertes, usa preservativos en todo momento durante el acto sexual. Asimismo, conversa abiertamente con tu pareja acerca de la salud sexual individual y de los dos. En la medida en que haya comunicación, será mucho más fácil protegerse.